¿Cómo es un día normal para una madre? Aunque no hay dos días iguales cuando tienes hijos pequeños, echemos un vistazo a un día cotidiano en la vida de Sara, una ama de casa ficticia con dos hijos.

Desde el té de la mañana hasta que apaga la luz por la noche, veremos cómo Amazon Pay puede simplificarle la vida gracias a un método de pago rápido que no requiere ni inicios de sesión ni contraseñas. 

Acerca de Sara, la mamá[1]

Edad: 36
Preferencias y hábitos: 

  1. Casada, con hijos y con casa unifamiliar en las afueras de la ciudad
  2. Cuando compra prefiere tener opciones ilimitadas
  3. Le gusta pasar el tiempo con familiares y amigos
  4. Prefiere la calidad frente a la cantidad
  5. Le gusta mantener segura la información de su tarjeta de crédito

Un día de semana de Sara - notas para el diario

6:30 – Hora de despertar y levantarse

Suena el despertador. Es temprano, pero me gusta tener 30 minutos solo para mí antes de que el resto de la casa se levante.

6:35 – Una bebida caliente y meditación

Abro la aplicación de meditación de mi teléfono y pongo la tetera a calentar. Cuando termino mi rutina de mindfulness, me preparo mi primera bebida cliente del día, pero cuando abro el armario me doy cuenta de que ayer terminé mi infusión favorita. Rápidamente voy a Erbolario, pido un paquete de Infuso di Finocchio, y paso por caja en unos segundos con Amazon Pay.

7:15 – Hora del desayuno

Lisa (6 años) y Marco (2 años) ya están despiertos y listos para el desayuno. Por las mañanas solemos tomar cereales, pero llevan días pidiéndome tortitas americanas y hoy les voy a dar una sorpresa. Las hacemos juntos y, lógicamente, la primera pelea del día es ver a quién le toca batir los huevos. Nota: tengo que pedir otro batidor en Alessi tan pronto como le dé la vuelta a las tortitas. Aceptan Amazon Pay, así que me llevará menos de un minuto[2] hacer el pedido y pasar por caja. Y volverá la paz.

8:50 – Actividades mañaneras

Mi marido está encerrado en su oficina trabajando en un importante proyecto. Por suerte, tengo todo el día planificado con actividades para los peques, y él podrá centrarse en su trabajo. Les encantan las manualidades, y por eso hace un par de días pedí unos cuantos kits de manualidades en Kasanova. Con esto tendrán suficiente para entretenerse un par de horas. Como hoy hace sol, podremos hacerlo en el jardín.

11:30 – Nueva notificación de entrega de Alexa

Los niños se han portado estupendamente, y les encantó su proyecto. ¿Hay algo mejor? Mientras disfruto del momento, la luz de Alexa se pone amarilla. «Esto debe ser el pedido que hice ayer por la noche», me digo. El pequeño está aprendiendo a ir solo al baño y, para animarle, he pedido unos bragapañales con su personaje favorito. Cruzo los dedos, sería perfecto que llegaran ahora. Alexa me dice que el paquete está en reparto, y a la de unos minutos, suena el timbre de la puerta. Son los bragapañales. Le ayudo a ponerse uno y espero el milagro.

12:30 – Pícnic en el parque

Hace un día estupendo y el sol sigue brillando. Queremos aprovecharlo al máximo y decidimos improvisar un pícnic en un parque cercano. Un par de sándwiches, pepino en rodajas, palitos de zanahoria y estamos listos para salir. Según salimos, me doy cuenta de que no tenemos dónde sentarnos. Cojo la manta del sofá, pero mientras Lisa y Marco van a su habitación a por un par de juguetes, yo saco mi teléfono del bolso, voy a LoveTheSign y pido una manta de pícnic con Amazon Pay. El paso por caja es sencillo y rápido, así que cuando los niños vuelven con sus juguetes, yo ya estoy lista para salir.

15:30 – Alexa, pedir más bragapañales

¡Hemos vuelto! Los sándwiches estaban riquísimos y Marco volvió con siete piedras. Traté de explicarle que las piedras vivirían mejor con sus amiguitas en el parque, pero no hubo forma de convencerle. Por lo menos, se acordó de ir al baño nada más llegar a casa. Mientras guardaba las piedras en la caja de los tesoros, dije «Alexa, vuelve a hacer mi último pedido». Los bragapañales parece que funcionan y quería asegurarme de tener suficientes también para la semana próxima. Es estupendo hacer pedidos con Alexa usando mi cuenta de Amazon porque no tengo que mover ni un solo dedo.

17:25 – Pizza y vino

Hemos tenido un día muy atareado, y ni mi marido ni yo tenemos ganas de ponernos a cocinar la cena. Después de estar todo el día jugando al aire libre, los niños necesitan pasar por la bañera. Mientras chapotean alegremente, pido una pizza familiar y saco la última botella de vino del armario. Hora de hacer un nuevo pedido a GiordanoVini. Cuando una tienda online ofrece Amazon Pay como método de pago, no me lo pienso dos veces. Solo me lleva unos minutos completar la compra y no tengo que recordar más contraseñas para entrar en otros sitios web. Hay que afrontar la realidad: mi capacidad para retener información más allá de las canciones infantiles de toda la vida se ha ido al traste con el nacimiento de mi segundo hijo.

19:30 – Hora de leer un cuento

Lisa lleva obsesionada con el cuento «El tigre que vino a tomar el té» desde que tenía tres años, y ahora Marco empieza a engancharse también. A mi «maridito» le toca leer los cuentos, así que vuelve a leerles la historia antes de apagar la luz y de venir al sofá donde estoy descansando.

20:00 – Compruebo mis pedidos con Amazon Pay

Antes de encender la TV para ver otro episodio de «Pequeños fuegos por todas partes» (mi última obsesión) en Amazon Prime Video, visito Amazon.es, hago clic en «Mis pedidos», y voy a Amazon Pay para revisar las compras de hoy. Parece que todas las transacciones están en orden y que no me quedaré sin bragapañales.

Me sirvo un vaso de vino, me acurruco en el sofá y me relajo. Mañana será otro día.

Si te identificas con Sara, o simplemente quieres saber más sobre Amazon Pay, descubre todo lo que puedes hacer en Possible with Pay.

[1] Emarketer, U.S. Millennials 2020 Report.

[2] Datos propios de Amazon.

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