Pocas empresas pueden presumir de ser tan longevas, sobre todo, en un sector tan competitivo. ¿Cuál es el secreto de esta marca nacida en Romilly-sur-Seine? El secreto es mantener intacto el propio ADN sin renunciar a mirar hacia el futuro, estableciendo colaboraciones con algunas de las entidades del panorama deportivo más importantes del mundo y reinventándose en los momentos de crisis.

Una vida dedicada al deporte

Sin duda merece la pena contar la historia de Le Coq Sportif («el gallo deportivo» en francés). En 1882, su fundador, Émile Camuset, comienza a confeccionar camisetas de punto para sus amigos apasionados del deporte. Esto es solo el principio: a partir de los años 20 del siglo XX, la producción se diversifica cada vez más para abastecer a federaciones y equipos profesionales, así como a los aficionados del ciclismo, el fútbol, el rugby y el baloncesto, tanto masculinos como femeninos.

En 1939, Le Coq Sportif se transforma en una marca de ropa deportiva generalista y crea el primer chándal de la historia, entonces conocido irónicamente como «traje de domingo». La marca cautiva cada vez más a los franceses y, en 1951, Le Coq Sportif es designado como el proveedor oficial de los maillots del Tour de Francia. Nada puede detener las ansias de conquista del gallo: en 1958, hace su aparición en las camisetas de la selección francesa de fútbol, liderada por Raymond Kopa, así como en los uniformes de los azules en los Juegos Olímpicos de Roma de 1960.

Es una época dorada para Le Coq Sportif, que, durante años, acompaña a los campeones de las más variadas disciplinas en su ascenso al Olimpo del deporte. No podemos olvidar desde la selección francesa de rugby, pasando por el tenista americano Arthur Ashe, sin olvidarnos de la Italia campeona del mundo de 1982, el ganador del Roland Garros Yannick Noah, el Everton de 1985, la Argentina de 1986, entre otros muchos hitos. Sin embargo, el primer amor nunca se olvida. Por ello, en 2012, la marca vuelve a ser el proveedor oficial del Tour de Francia. No faltan nuevos retos, como la colaboración con la Fiorentina y la escudería Renault.

Francia en primera posición de la parrilla de salida

Tras la adquisición de 1988 por parte de Adidas, en 2005, Le Coq Sportif pasa a ser propiedad de la sociedad suiza Airesis S.A. Después de un periodo de adaptación, en 2017, la marca registra un crecimiento positivo y abre nuevas tiendas insignia en Francia y en el resto del mundo, invirtiendo todos sus esfuerzos para adaptarse a las nuevas exigencias del mercado. Como dijo el portavoz de la marca, «las colaboraciones con la Federación Francesa de Rugby (FFR) y con la escudería de Renault F1 permiten mejorar la estrategia de recalificación de las líneas de ropa, así como reforzar la participación de Le Coq Sportif en el mundo del deporte profesional».

Los resultados no tardan en llegar. En concreto, desde la colaboración con la empresa automovilística, nace una zapatilla exclusiva elaborada a medida para el lanzamiento del nuevo Renault Captur, un modelo deportivo inspirado en los colores y las líneas del SUV, que refleja su espíritu atrevido y lo ensalza con el famoso gallo, convertido en todo un referente de moda deportiva y alto rendimiento.

A partir de 2021, Le Coq Sportif será, por segunda vez, el proveedor oficial del equipo olímpico y paralímpico francés, en las Olimpiadas de París de 2024. «¡París 2024 ha elegido una marca francesa para vestir a los equipos y atletas galos para los Juegos Olímpicos y Paralímpicos que tendrán lugar en Francia!» Esta elección promocionará nuestros territorios, la industria francesa y nuestra experiencia internacional», ha comentado con satisfacción Marc-Henri Beausire, director general de Airesis. El gallo, en definitiva, volverá a cantar en casa.

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